Cómo organizar una boda paso a paso
Qué hacer y cuándo, sin agobios. Una guía por meses con lo que de verdad hay que reservar pronto y lo que puede esperar.
Por dónde se empieza
Por tres cosas, y en este orden: fecha aproximada, número de invitados y presupuesto. Todo lo demás depende de esas tres, y cambiarlas después obliga a rehacer lo que ya hayáis cerrado.
El número de invitados es el que más manda. Una boda de 60 y una de 180 no son la misma boda con más sillas: cambian los sitios posibles, el tipo de comida y casi todo el presupuesto.
De 12 a 9 meses antes
- Reservar el sitio. Es lo que antes se agota, sobre todo de mayo a octubre. Las fincas buenas se cierran con más de un año.
- Fotógrafo y vídeo. Los que os gusten tendrán pocas fechas.
- Lista de invitados en sucio. Aunque cambie, hace falta para hablar con los sitios.
De 9 a 6 meses antes
- Cerrar catering o menú si no va con el sitio.
- Música: grupo, DJ o lo que queráis para la ceremonia.
- Vestido y traje. El vestido suele tardar meses en llegar y pide arreglos.
- Crear vuestra web de boda y mandar el enlace. Cuanto antes la tengáis, menos preguntas responderéis por WhatsApp.
De 6 a 3 meses antes
- Invitaciones: mandar las digitales y empezar a recoger confirmaciones.
- Flores y decoración.
- Alojamiento para quien venga de fuera, y bloquear habitaciones si hace falta.
- Transporte: autobuses si el sitio está lejos.
- Lista de regalos u objetivos, para tenerlo listo cuando pregunten.
El último mes
- Cerrar el número final con el sitio. Suelen pedirlo con 10-15 días.
- Perseguir a los que no han confirmado. Siempre hay.
- Repartir el plano de mesas.
- Prueba de peluquería y maquillaje.
- Repasar horarios con todos los proveedores.
Presupuesto: dónde se va el dinero
Como referencia, el banquete se lleva más o menos la mitad del total. Después vienen fotografía, música, flores, ropa y detalles. Lo que más se dispara al final son los extras que nadie presupuestó: transporte, alojamiento de los proveedores, propinas, seguro.
Guardad un 10 % sin asignar. Se gasta siempre.
Lo que de verdad quita tiempo
No es elegir el mantel: son las confirmaciones. Perseguir a ciento y pico personas por WhatsApp, apuntar quién viene, quién trae acompañante y quién es celíaco, y rehacer el plano de mesas cada vez que alguien cambia de idea.
Es justo la parte que se puede automatizar, y por eso merece la pena tener la web pronto aunque no esté terminada.
Vuestra boda. Vuestra web. Vuestros sueños.
Cread vuestra web de boda, compartid la información con vuestros invitados y poned objetivos para lo que de verdad os hace ilusión.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánto tiempo hay que empezar?
Entre doce y dieciocho meses si queréis fecha de temporada alta. Se puede organizar en seis, pero elegiréis entre lo que quede libre.
¿Hace falta un wedding planner?
Depende del tiempo que tengáis, no del presupuesto. Si trabajáis los dos a jornada completa y la boda es grande, os ahorra muchas tardes. Wedly no es un wedding planner: es la web donde vive la información de vuestra boda.
¿Cuándo se mandan las invitaciones?
Las digitales, entre cuatro y seis meses antes. Si viene gente de fuera, avisadles antes aunque sea informalmente, para que puedan pedir vacaciones y buscar vuelos.
¿Qué pasa si alguien no confirma?
Pasa siempre. Contad con perseguir a un quince por ciento largo. Tener la lista en un sitio que se actualiza solo hace esa parte mucho menos pesada.